El Galpón-Pantalla, la Caballeriza-Sala, la Huerta-Oficina pretenden entonces ser entendidos como edificios que hacen principal énfasis en la capacidad de transformarse y de mezclar actividades, de hibridar, de mestizar.
El tejido del “nuevo campo”, así como las nuevas arquitecturas, no adoptarán entonces modelos forasteros, sino que se harán de un nuevo instrumental, uno inédito.”